Return to media reviews

Un ``hombre orquesta'' que llegó a estas tierras

El músico estadounidense Patrick Hazell dio un concierto el viernes pasado en el Teatro de las Américas. Lleno completo en el teatro, con jóvenes que querían escuchar la propuesta bluesera de Hazell, una suerte de ``hombre orquesta'' en el verdadero sentido de la palabra.

Hazell es un músico unipersonal que toca el piano y la armónica a la vez, además de hacer percusión con una particular tobillera, que tiene varias cajitas de rollos de película fotográfica que están cargadas de algo que cada vez que Hazell zapatea suena como platillos de batería. Un método muy ingenioso para crear el acompañamiento percusivo necesario. La armónica la tiene con un arnés en el cuello, al estilo de los cantantes folk.

El músico presentó un variado repertorio que incluyó varias canciones de su autoría así como clásicos de blues de autores como Memphis Slim o Sonny Boy Willianson. Uno de los momentos más emotivos fue cuando interpretó ``Georgia on my Mind'', una de las composiciones más famosas del cancionero estadounidense.

Hazell no forma parte del ``star system'' del blues. Su presencia en nuestro país no se debe a una gira sudamericana o una contratación especial, sino por un motivo familiar. Pero eso no lo excluye de ser un intérprete del blues que pone la fibra en sus interpretaciones, con su voz grave y su destreza en el piano. Solo en el escenario, Hazell llena el teatro interpretando temas que suenan como un tren que avanza a todo vapor o que nos llevan a escenarios pantanosos, típicos del sur estadounidense, con el sonido arrastrado y pegajoso de su armónica quejumbrosa. En fin, un encuentro con un auténtico bluesman que llegó por estos caminos alejados de las rutas de giras artísticas sudamericanas.

<NM;BFSergio Ferreira